
RESUMEN DEL PROYECTO:
Nombre del proyecto: Trabajando la corresponsabilidad social en empresas
Año del proyecto: Continuo
Trabajando la corresponsabilidad social en empresas
RESUMEN DEL PROYECTO:
Nombre del proyecto: Trabajando la corresponsabilidad social en empresas
Año del proyecto: Continuo
En Farapi miramos la corresponsabilidad social de las empresas desde una perspectiva integral. La empresa, dentro y fuera de ella, puede actuar con corresponsabilidad social. La experiencia de decenas de empresas de diferentes sectores y tamaños demuestra que los profundos cambios habidos en su cultura y en las formas de actuar en este ámbito han fortalecido el proyecto empresarial, contribuyendo a la implicación de la plantilla y a la mejora de los procesos orgánicos productivos. Con el objetivo de fomentar y potenciar la corresponsabilidad social en las empresas, desde Farapi podemos acompañarte en los siguientes trabajos.
HERRAMIENTA ERAKIDE:
Erakide es fruto de un proceso de trabajo de tres años y ha realizado un largo recorrido de ocho años. Esta herramienta permite analizar y medir la Corresponsabilidad Social en las empresas. Además, ayuda a identificar áreas de mejora, identificando posibles tareas para el próximo año.
La herramienta ha sido diseñada para su aplicación colectiva dentro de la empresa (se crea un grupo de trabajo que refleje la diversidad de la empresa). El proceso de aplicación se realiza de la mano de consultorías expertos. La labor de las asesorías se centrará en dinamizar el proceso y dotarlo de contenido para darle mayor profundidad a la elaboración. La asesoría apoya a la empresa durante todo el proceso de trabajo para adaptar el proceso a las necesidades y realidades concretas de la empresa.
GESTIÓN ÉTICA DEL CLIENTE Y LAS PROVEEDORAS:
En la marcha diaria de nuestras empresas, tanto proveedores como clientes son imprescindibles, Mantenemos estrechas relaciones con ellos. Conjuntamente podemos trabajar y acordar juntos el marco ético de estas relaciones. ¿Cuáles son los criterios que utilizamos para seleccionar proveedores y clientes? ¿Qué peso tienen la territorialidad, la lengua, la igualdad de oportunidades en estos criterios? ¿Creamos relaciones a largo plazo basadas en la confianza? ¿Cómo? ¿Cuál es la imagen que tienen nuestros clientes y proveedores de nuestra empresa?
EMPRESA Y TERRITORIO, ENRIQUERICIMIENTO MUTUO:
Desde el punto de vista de la corresponsabilidad social, la empresa debería buscar un impacto positivo en el territorio en el que está ubicada, desempeñando un papel activo en el desarrollo (económico, social y medioambiental) de dicho territorio. Como empresa deberíamos responder a una serie de preguntas para conocer el papel que jugamos en el territorio: ¿Cuál es la opinión de los agentes institucionales, sociales, empresariales y ciudadanos sobre nuestra empresa? ¿Nos ven como agentes clave de transformación de la comarca? ¿Cuáles son los principales retos del territorio y cómo podemos ayudar a responder a ellos? ¿Cuáles son los diferentes agentes y redes socio-económicas locales? ¿Cómo podemos participar en ellas desde nuestro papel como empresa?
IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, LA EMPRESA COMO MODELO:
En nuestras empresas reproducimos a menudo los desequilibrios presentes en nuestra sociedad (género, raza, edad, diversidad funcional, etc.). En muchas ocasiones infravaloramos la influencia de la desigualdad de oportunidades en las dinámicas internas y en los resultados de nuestra empresa. Como empresa, podemos mantener una actitud activa para equilibrar estos desequilibrios y desarrollar políticas que fomenten la igualdad de oportunidades: integrando una visión feminista en la estructura y funcionamiento de la empresa, potenciando la identidad con el proyecto empresarial, revisando y adaptando la política de contratación, evaluando los sistemas de promoción interna, etc. Las empresas podemos ser un ejemplo de igualdad de oportunidades.
LA PARTICIPACIÓN DE LAS PERSONAS COMO BASE:
Las personas son la base de todas las empresas. Sin duda, las empresas basadas en la participación de las personas tienen un valor añadido, mayor grado de adhesión y compromiso, más posibilidades de innovación, más voluntad de colaboración, transparencia, etc. A pesar de apostar por la participación de los trabajadores, hay que tener en cuenta que a veces la apuesta no es suficiente para hacer avances. Hay que diseñar e impulsar la participación: ¿Dónde y cómo quieren participar las personas que forman la empresa? ¿En qué condiciones? ¿Qué necesitan para participar? ¿Qué mecanismos vamos a utilizar? ¿Cómo valoraremos y mejoraremos esta participación?
EMPRESAS SOSTENIBLES Y HABITABLES:
Es innegable que las empresas tienen que ser económicamente viables, pero ¿cómo podemos hacer que, además de ser viables, sean también habitables para las pertenencientes al proyecto? En Farapi llevamos años inmersos en el proceso de hacer habitable nuestro modelo de trabajo, y ahora hemos abordado el reto de adaptar las enseñanzas y herramientas que hemos sacado de él a las realidades de otras empresas. Como cada empresa tiene diferentes necesidades, basándonos en la definición de habitabilidad de cada organización, construimos herramientas propias para la gestión en función de las necesidades que se definen e identifican, tales como el cuidado del equipo y la cohesión grupal, el seguimiento y la previsión de la viabilidad económica, la selección de proyectos de forma consciente dentro de unos criterios…
